🪐 Inercia narrativa: La física de la psique

La mente no se aferra al dolor por masoquismo, sino por inercia. El dolor no integrado se vuelve peso narrativo, repite ciclos y convierte la historia en destino, hasta que hacerla consciente permite cambiar su dirección.

🪐 Inercia narrativa: La física de la psique

🧱 ¿Por qué nuestras historias se resisten a cambiar?


La inercia es un concepto que viene de la física; es la propiedad física de los cuerpos de resistirse a cambiar su estado de reposo o de movimiento constante, a menos que una fuerza externa actúe sobre ellos.

Esta misma propiedad la tiene la psique o la mente: una característica de resistirse a cambiar, ya sea su desarrollo personal o modificar patrones de comportamiento ya establecidos, así la experiencia sea dolorosa.

La mente no se aferra al dolor por masoquismo, sino por inercia.

La única manera de cambiar esto es con un esfuerzo psíquico o una fuerza psíquica externa que cambie el estado de inercia de la narrativa que se mantiene.

También se debe tener en cuenta que, así como una fuerza centrípeta, puede existir una fuerza psíquica orientada que genera ciclos de repetición, los tan nombrados círculos viciosos.

No es que giremos por elección, sino porque algo nos mantiene orbitando.

🌩️ ¿Por qué nos duele el cambio?


Nos resistimos al cambio porque cambiar genera dolor; dejar de seguir el camino de mínima energía requiere esfuerzo extra, ya sea interno o externo. Esto puede generar una alta carga cognitiva y emocional, lo que hace que la resistencia al cambio o a seguir con la inercia sea el camino de mínima energía.

Cambiar no duele por lo que viene, sino por lo que obliga a reconocer que ya no puede seguir igual.

Además, el cambio no solo exige energía: exige honrar lo que deja atrás. Cada transformación implica reconocer que algo ya no funciona, que una narrativa perdió sentido o que un peso fue sostenido en vano. Ese reconocimiento duele porque rompe la ilusión de continuidad y obliga a redistribuir la carga interna.

La inercia, en cambio, evita ese ajuste: mantiene lo conocido, aunque pese, porque resulta más predecible. Resistir el cambio no es pereza ni falta de voluntad; es un intento del sistema por conservar energía y evitar el dolor de reorganizar a algo diferente.


⚖️ El peso del dolor: cómo se vuelve masa narrativa


El dolor es el motor de la inercia; entre más fuerte un dolor, más difícil es salir del ciclo. El dolor se vuelve una masa narrativa que compone la inercia y que hace que se requiera un esfuerzo mayor o una fuerza narrativa mayor para salir del ciclo o de la dirección que da la inercia narrativa.

A mayor dolor no integrado, mayor masa narrativa y mayor resistencia al cambio.

Esto se relaciona directamente con la sombra de la que ya hemos hablado en este blog.

La sombra no es ignorancia, es indeterminación narrativa. No es que no sepamos quiénes somos: es que hay partes de nosotros que aún no han sido narradas con compasión. Y mientras no se narran, duelen. Se actúan. Se repiten.


🧩 FIN: el filtro que mantiene la historia en su curso


En este blog hemos nombrado el dolor y cómo este puede filtrarse a través del FIN (Filtro Identitario Narrativo) para darle sentido, para formar una historia coherente.

Es que así soy yo.

Una manifestación de la inercia narrativa en su máxima expresión, lo que nos lleva a quedarnos en la misma narrativa casi cíclica; reduce el dolor, pero solo momentáneamente, pero lo perdura en el tiempo.

El FIN no sana el dolor: lo vuelve estable.

Por ello no es tan sencilla la soledad; la soledad es una fuerza narrativa que nos puede llevar a no tener motivos para los cuales salir de las narrativas cíclicas, dada la fuerza narrativa que generan los ciclos de dolor.


🌓 Volviendo consciente lo inconsciente


Volver consciente lo inconsciente es el proceso de identificar patrones automáticos, miedos y creencias ocultas que dirigen la vida como "destino".

Se trata de identificar patrones causados por las fuerzas narrativas; aquí el miedo juega un papel fundamental, como el miedo al cambio, siendo una de las características que más aportan a la inercia narrativa.

Aquí volvemos al concepto de la sombra; al narrar lo inconsciente, logramos salir de eso que llamamos destino

El destino deja de ser destino en el momento en que la narrativa se vuelve consciente.

🛤️ No toda la inercia narrativa es mala


La inercia es parte natural de la vida. No tenemos que rehuirle, pero tenemos que ser conscientes de ella para que no defina nuestra vida. Cuando la inercia nos lleva al bien (reducir el dolor del otro o el propio), podemos considerar que nos lleva en una buena dirección.

Debemos ser responsables de nuestra inercia; por ahí se dice:

Sólo una persona herida hiere.

Aquí es donde más conviene hacer consciente la sombra, esa parte de nosotros cargada de dolor que nos lleva a tener una inercia proporcional al dolor que carga.

Entonces existen dos caminos, uno donde nos dejamos llevar del "destino" y otro donde lo hacemos consciente.

¿En qué camino quieres estar tú?


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Si este texto dialoga contigo, quizá te interese leer el escrito sobre la narrativa con el cual indirectamente se relaciona, donde exploro cómo las historias que nos contamos pueden convertirse en prisión o en camino. También puedes volver a Caín y Abel, donde el dolor no narrado se transforma en ruptura.

En los próximos textos profundizaré en el perdón como fuerza que reorganiza el peso del origen y su inscripción en el cuerpo.
Mientras tanto, en el blog ya están disponibles recorridos sobre sombra, gratitud, propósito, empatía e infiernos íntimos, distintas entradas a una misma pregunta: qué hacemos con lo que duele cuando deja de ser destino.

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¿Conoces a alguien que podría encontrar sentido en estas palabras?
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